¿Qué es el arte? - León Tolstói
¿Qué es el arte? de Leo Tolstoy
Resumen
En "¿Qué es el arte?", León Tolstoy emprende una crítica mordaz de las teorías estéticas predominantes de su tiempo y de gran parte del arte contemporáneo. El autor argumenta que la concepción del arte como aquello que produce belleza o placer es errónea y conduce a la creación de "arte falso" o "contrafacto", accesible solo a una élite y carente de significado espiritual. Tolstoy propone que la verdadera función del arte es la comunicación de emociones. Define el arte como una actividad humana en la que una persona, consciente y deliberadamente, transmite a otras sus sentimientos más profundos a través de signos externos, contagiándolos con esas mismas emociones. Según Tolstoy, el arte genuino debe ser universal, comprensible para todos, y tener un propósito moral y religioso, uniendo a las personas en un sentimiento común de fraternidad. Critica duramente el arte de su época —incluyendo obras de Wagner, Baudelaire y gran parte de la ópera, la pintura y la poesía— por su artificialidad, su elitismo y su falta de contenido espiritual, abogando por un arte que exprese los más elevados sentimientos religiosos de la humanidad, en su forma más simple y accesible.
Secciones del Libro
Sección 1: La confusión sobre el arte y sus causas
Tolstoy comienza el libro señalando la enorme cantidad de recursos (trabajo, dinero, vidas humanas) que se dedican al arte, mientras que su definición y propósito siguen siendo ambiguos. Observa la decadencia y la artificialidad del arte moderno, el cual se ha vuelto cada vez más oscuro, complicado y exclusivo. Argumenta que esta situación es el resultado de un divorcio entre el arte y la vida de la gente común, una situación que ha llevado a una élite a monopolizar la producción y el consumo artístico. El autor introduce su preocupación por la falta de una definición clara y universalmente aceptada del arte, lo que ha permitido que se considere arte a cualquier cosa que la clase dominante y los críticos designen como tal, sin importar su capacidad para conmover o unir a la gente.
Sección 2: Crítica a las definiciones estéticas previas
Tolstoy dedica varios capítulos a examinar y refutar las definiciones de arte propuestas por filósofos y estetas desde el siglo XVIII. Critica la noción predominante de que el arte es aquello que produce "belleza" o "placer". Demuestra que estas definiciones son subjetivas y carecen de un fundamento objetivo, ya que lo que una persona encuentra bello o placentero, otra puede no encontrarlo. Argumenta que la belleza es una construcción cultural y una justificación para el arte que sirve a los intereses de las clases privilegiadas. Repasa las ideas de pensadores como Baumgarten (belleza como perfección sensual), Kant (juicio desinteresado), Schiller (juego), Hegel (manifestación del espíritu) y Schopenhauer (escape de la voluntad), encontrando sus teorías insuficientes, contradictorias o demasiado intelectualizadas para una comprensión universal del arte. Para Tolstoy, estas definiciones han desviado el arte de su verdadero propósito, convirtiéndolo en un mero entretenimiento o una actividad para la élite.
| Personajes Involucrados | Características y Personalidad |
|---|---|
| Leo Tolstoy | Autor, crítico moralista. Su búsqueda es la de una definición universal del arte, basada en la emoción y la unión fraterna, desechando el elitismo y la belleza como fin. |
| A.G. Baumgarten | Filósofo alemán, pionero de la estética como disciplina. Comprendía la belleza como perfección sensual, una noción que Tolstoy considera limitada y subjetiva. |
| Immanuel Kant | Filósofo alemán, su estética se centra en el juicio de gusto desinteresado y la finalidad sin fin. Tolstoy critica su universalidad sin concepto, considerándola inaccesible y poco práctica. |
| Friedrich Schiller | Poeta y filósofo alemán, conectaba la belleza con el juego y la libertad. Tolstoy aprecia su intento de unir arte y vida, pero critica que su visión aún se centra en el placer estético. |
| G.W.F. Hegel | Filósofo alemán, veía el arte como una manifestación del Espíritu Absoluto. Tolstoy lo critica por su abstracción y su enfoque en el intelecto, alejado de la experiencia humana común. |
| Arthur Schopenhauer | Filósofo alemán, concebía el arte como un medio para escapar de la voluntad. Tolstoy lo cuestiona por su pesimismo y su visión de un arte que elude la vida en lugar de enriquecerla. |
| Friedrich Nietzsche | Filósofo alemán, veía el arte como una afirmación de la vida y la superación. Tolstoy critica la inmoralidad subyacente de su filosofía, que desprecia la piedad y la fraternidad universal. |
| Richard Wagner | Compositor alemán. Tolstoy lo usa como ejemplo recurrente de "arte falso", por su complejidad, su artificialidad, su falta de sinceridad emocional y su intelectualismo que lo hace inaccesible para la mayoría. |
| Charles Baudelaire | Poeta francés, simbolista. Tolstoy lo menciona como representante de la decadencia del arte moderno, con su enfoque en lo oscuro, lo artificial y la perversión, careciendo de un mensaje moral edificante. |
| Artistas Decadentes/Simbolistas/Impresionistas | (Grupo) Creadores de arte moderno que, según Tolstoy, priorizan la belleza artificial, la oscuridad, el hermetismo y la originalidad forzada, perdiendo la capacidad de comunicar emociones simples y universales y resultando en obras elitistas. |
| Los Críticos de Arte | (Rol social) Árbitros del gusto que, según Tolstoy, carecen de comprensión genuina del arte y contribuyen a su corrupción al validar obras incomprensibles y "falsas" para el pueblo, fomentando la imitación y el snobismo. |
| El Público Educado | (Rol social) La élite que consume el arte moderno, a menudo por imitación o snobismo, perdiendo la capacidad de sentir verdaderamente y de distinguir el arte genuino del falso. |
| El Pueblo Sencillo | (Rol social) Representa el público ideal para Tolstoy, capaz de juzgar el arte por su capacidad de "contagiar" emociones sinceras y universales, sin prejuicios intelectuales ni modas. |
Sección 3: El declive del arte y sus consecuencias
Tolstoy argumenta que la separación del arte de su propósito religioso y su profesionalización han llevado a su decadencia. La institucionalización del arte, el surgimiento de críticos de arte y el financiamiento estatal han corrompido su esencia. Los artistas, al no tener una conexión genuina con la vida y la fe de la gente, se ven obligados a producir obras complejas, artificiales e ininteligibles para satisfacer a una élite o a los críticos, quienes a su vez justifican la existencia de este "arte contrafacto". Esta situación ha llevado a la pérdida de la capacidad del arte para unir a la gente, reemplazándola por una búsqueda individualista de la originalidad, la novedad y la belleza superficial. El arte se ha vuelto un lujo costoso, incomprensible y, a menudo, pervertido, promoviendo la inmoralidad y el egoísmo en lugar de la fraternidad.
Sección 4: La verdadera naturaleza del arte
Tras desmantelar las definiciones previas, Tolstoy presenta su propia concepción. Define el arte como una actividad humana en la que un hombre, habiendo experimentado un sentimiento, lo transmite conscientemente a otros, utilizando ciertos signos externos, para que experimenten el mismo sentimiento. La clave de esta definición es el "contagio" emocional. Si el espectador, oyente o lector es "infectado" por la emoción que el artista intenta transmitir, entonces hay arte. Cuanto más fuerte sea este contagio, más logrado es el arte. La universalidad del sentimiento y la claridad de su expresión son cruciales. Tolstoy distingue entre el arte verdadero y el "arte contrafacto", que imita el arte pero carece de la sinceridad y la capacidad de contagio emocional.
Sección 5: El arte bueno y el arte malo; el arte cristiano
Tolstoy va más allá de la mera definición para clasificar el arte. Considera que el valor del arte se determina por la calidad de las emociones que transmite y por su accesibilidad. El mejor arte es aquel que transmite sentimientos elevados, en particular los que surgen de la "percepción religiosa" de la época, y que son accesibles a todos los seres humanos, sin importar su nivel educativo o social. En su contexto, la percepción religiosa más elevada es la que se deriva de la enseñanza de Cristo: la conciencia de la fraternidad universal y el amor al prójimo. Por lo tanto, el arte cristiano, que une a los hombres y fomenta la compasión, es el arte superior. Critica el arte moderno por transmitir sentimientos oscuros, sexuales, patrióticos o de clase, que dividen en lugar de unir, y por su complejidad que lo hace incomprensible para la mayoría.
Sección 6: El futuro del arte
Tolstoy concluye imaginando un futuro donde el arte, liberado de su servidumbre a las clases ociosas y de la búsqueda de la belleza por la belleza, volverá a ser una actividad vital y universal. Predice que, a medida que la ciencia y la moralidad avancen, también lo hará la "percepción religiosa", y el arte del futuro se orientará hacia la expresión de sentimientos que promuevan la unión de los hombres. Los artistas no serán profesionales pagados, sino personas inspiradas que crearán arte para la gente, un arte que será simple, claro y accesible a todos. Este arte unirá a la humanidad, no con placeres o diversiones, sino con la conciencia de la fraternidad y el amor mutuo.
Género Literario
Ensayo filosófico, crítica de arte, estética, filosofía de la religión, sociología del arte.
Datos del Autor
Leo Tolstoy (Lev Nikoláyevich Tolstói, 1828-1910) fue un novelista ruso, considerado uno de los escritores más grandes de la literatura mundial. Sus obras más famosas incluyen "Guerra y Paz" y "Anna Karénina". Más allá de su ficción, Tolstoy desarrolló una profunda filosofía moral y religiosa, caracterizada por su cristianismo anárquico y su rechazo de la violencia. Fue un reformador social, vegetariano, pacifista y anarquista cristiano, cuyas ideas tuvieron una gran influencia en figuras como Mahatma Gandhi y Martin Luther King Jr. A partir de los 50 años, sufrió una crisis espiritual que lo llevó a renunciar a la riqueza, a vivir una vida sencilla y a dedicar gran parte de su tiempo a la escritura de ensayos sobre ética, religión y filosofía, como el presente.
Moraleja
La moraleja principal de "¿Qué es el arte?" es que el verdadero arte no es una actividad de lujo para el placer estético de unos pocos, sino una herramienta esencial para la comunicación humana y la unión fraterna. Su valor reside en su capacidad para transmitir emociones sinceras y universales, elevando el espíritu humano y conectando a las personas en un sentimiento común de amor y compasión. Cuando el arte se desvía de este propósito moral y religioso, se vuelve artificial, elitista y, en última instancia, perjudicial para la sociedad.
Curiosidades del Libro
- Contexto de Crisis Personal: Tolstoy escribió este ensayo después de una profunda crisis espiritual en su vida, que lo llevó a cuestionar muchos aspectos de la sociedad y la cultura, incluido el arte. Rechazó gran parte de su propia obra anterior como "arte falso" después de esta crisis, aunque luego reconoció algunas excepciones.
- Crítica Radical: El libro es famoso por su crítica radical a la mayoría de las obras de arte occidentales consideradas "clásicas" o "grandes" por su época, incluyendo obras de Shakespeare, Beethoven, Wagner, Baudelaire e incluso de sus contemporáneos como Ibsen y Turguénev. A menudo los considera artificiales, incomprensibles o inmorales.
- Influencia del Cristianismo: La definición de Tolstoy sobre el arte está profundamente arraigada en su interpretación del cristianismo primitivo, enfatizando la fraternidad, el amor al prójimo y la sencillez. Consideraba que el arte superior era aquel que transmitía sentimientos religiosos en su sentido más amplio y universal.
- Arte del Pueblo: Tolstoy abogaba por un arte accesible y comprensible para el "pueblo sencillo", es decir, la mayoría de la gente. Criticaba el hermetismo y la complejidad del arte moderno, argumentando que si una obra de arte no puede ser entendida por un campesino, entonces no es un arte verdadero y universal.
- Repercusión Controvertida: Cuando fue publicado por primera vez en 1898, el libro generó una enorme controversia y fue ampliamente criticado por estetas, artistas y críticos, quienes lo consideraron dogmático, simplista y destructivo para la apreciación artística. A pesar de ello, sigue siendo un texto fundamental en la filosofía del arte por su originalidad y su desafío a las convenciones.
