Yerma - Federico García Lorca
Resumen
'Yerma' es una tragedia rural de Federico García Lorca que narra la historia de una mujer casada, Yerma, cuyo deseo más profundo es ser madre. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos y anhelos, no logra concebir un hijo con su esposo, Juan. La obra explora la profunda frustración y angustia de Yerma, que vive en una sociedad donde la maternidad es el único propósito y realización para una mujer. A lo largo de la trama, Yerma busca desesperadamente soluciones a su infertilidad percibida, acudiendo a la fe, a ritos ancestrales y a los consejos de otras mujeres, pero siempre chocando con la actitud pasiva y conformista de su marido, quien no comparte su vehemente deseo de descendencia. La obra culmina en una explosión de desesperación y violencia, donde Yerma, al darse cuenta de que Juan es el impedimento para su maternidad, lo asesina, destruyendo así la última posibilidad de cumplir su destino como madre.
Secciones del Libro
Sección 1 (Acto Primero, Cuadro Primero)
La obra comienza en la casa de Yerma. La joven está en la cama, soñando con un niño, revelando desde el primer momento su obsesión por la maternidad. Su esposo, Juan, se levanta temprano para ir a trabajar al campo. Yerma, a pesar de la hora, le prepara el desayuno y se despide de él. Una vez sola, aparece la Vieja, una vecina, y luego María, una amiga que está embarazada. Yerma se siente dichosa por María, pero también un profundo vacío por su propia falta de hijos. Se lamenta con la Vieja sobre su situación y su miedo a no poder concebir. La Vieja le aconseja paciencia y le asegura que "la sangre" siempre llega. Mientras tanto, Yerma observa a Víctor, un labrador apuesto y viril, pasar por su casa, y se percibe una atracción latente y no expresada entre ellos. Yerma se debate entre la resignación y la angustia, mientras su casa se siente cada vez más vacía.
| Personaje | Características y Personalidad |
|---|---|
| Yerma | Esposa de Juan, joven, desea fervientemente ser madre. Es apasionada, melancólica y vive sumida en la frustración de su infertilidad percibida. Posee un fuerte sentido del honor y la moralidad. |
| Juan | Esposo de Yerma, labrador. Es práctico, trabajador y se conforma con su vida sin hijos, valorando la tranquilidad y la reputación por encima de la descendencia. No comprende la profundidad del deseo de Yerma. |
| La Vieja | Mujer de edad avanzada, abuela de Víctor. Es sabia, directa y a veces un poco descarada. Simboliza la experiencia y la sabiduría popular de la vida rural, con una visión más instintiva de la fertilidad. |
| María | Amiga de Yerma, joven y sencilla. Queda embarazada fácilmente, lo que contrasta dolorosamente con la situación de Yerma y acentúa su angustia. Representa la fertilidad natural y sin esfuerzo. |
| Víctor | Labrador, fuerte, viril y honesto. Su presencia atrae a Yerma y hay una tensión no verbalizada entre ellos. Simboliza la fuerza de la naturaleza y una masculinidad fértil que Yerma percibe, pero que no puede alcanzar. |
Sección 2 (Acto Primero, Cuadro Segundo)
Yerma se encuentra junto a otras mujeres lavando ropa en el arroyo. Las conversaciones giran en torno a los hijos, los maridos y las tareas domésticas, profundizando el contraste entre Yerma y el resto. Las mujeres cantan canciones de lavanderas que aluden a la fertilidad y la vida. La Vieja aparece de nuevo, compartiendo historias y consejos sobre la procreación. Yerma escucha en silencio, sintiéndose cada vez más aislada y excluida de esa comunidad de madres. Juan llega al arroyo para llevarse a Yerma a casa, preocupado por el chismorreo y la reputación. Yerma intenta hablarle de su dolor y su deseo de ser madre, pero Juan la calma con promesas vagas y resta importancia a su angustia, enfocándose en la tranquilidad de su vida y en el trabajo. Él no ve la falta de hijos como un problema, sino como una bendición que les permite vivir en paz.
Sección 3 (Acto Segundo, Cuadro Primero)
Han pasado dos años. Yerma está en su casa, más consumida por su deseo. Juan, para "cuidar" a Yerma y vigilar su comportamiento, ha traído a sus dos hermanas (Las Dos Muchachas) a vivir con ellos. Yerma se siente vigilada y su frustración crece. Habla con ellas, expresando su agonía. La Vieja, ahora con varios hijos que la han hecho abuela, visita a Yerma y le propone una solución audaz: dejar a Juan y buscar un hombre que sí pueda darle hijos, incluso sugiriéndole a su propio hijo. Yerma, conmocionada, rechaza rotundamente la idea, aferrándose a su honor y a su compromiso matrimonial. Poco después, Víctor pasa para despedirse, ya que se marcha del pueblo. En su breve encuentro, Yerma y Víctor comparten una mirada cargada de significado, una conexión profunda y no expresada. La partida de Víctor es otra pérdida para Yerma, que siente cómo se alejan sus esperanzas. Juan insiste en que no quiere hijos y que su vida está bien así.
| Personaje | Características y Personalidad |
|---|---|
| Las Dos Muchachas (Cuñadas de Juan) | Hermanas de Juan, jóvenes y sin personalidad propia definida. Cumplen el rol de vigilantes de Yerma por orden de su hermano, representando la presión social y familiar sobre el comportamiento femenino. |
Sección 4 (Acto Segundo, Cuadro Segundo)
Es la romería de la ermita del "Cristo que da hijos", una festividad popular donde las mujeres buscan la fertilidad. Hay cantos de Pastores y una Muchacha que aluden a la vida y la procreación. Yerma asiste a la romería, buscando un milagro o una respuesta. Allí se encuentra con la Vieja, que ahora toma un rol más de "vieja pagana" o alcahueta, aconsejándole nuevamente que busque el amor y la fertilidad fuera del matrimonio, sin importar el honor, con tal de ser madre. También aparecen unos personajes enmascarados (el Macho y la Hembra) que representan la pasión carnal y la fuerza de la naturaleza, bailando y cantando sobre el deseo y la fertilidad de una manera más explícita y ancestral. Yerma se siente tentada por la desesperación, pero su arraigado sentido del honor y la moralidad la hacen rechazar cualquier propuesta que implique deshonrar a su marido.
Sección 5 (Acto Tercero, Cuadro Primero)
Yerma, cada vez más desesperada, acude a la cueva de una hechicera o curandera llamada Dolores, un último recurso antes de la desesperación total. La Vieja también se encuentra allí, buscando ayuda. El ambiente es místico y lleno de supersticiones. Dolores interroga a Yerma sobre sus deseos y problemas. Un Macho y una Hembra aparecen de nuevo, con cantos y bailes que evocan la fecundidad y la unión sexual como el camino a la maternidad. Yerma, aunque atormentada, sigue aferrándose a su dignidad y no se permite participar en prácticas que considera impropias. Su conflicto interno entre el deseo irrefrenable de ser madre y el férreo cumplimiento de las normas sociales y el honor es más palpable que nunca. Juan aparece en la cueva, buscando a Yerma, y se la lleva de vuelta a la romería, reforzando su control sobre ella y alejándola de cualquier posible "deshonor".
| Personaje | Características y Personalidad |
|---|---|
| Dolores | La hechicera o curandera. Representa el último recurso para las mujeres desesperadas que buscan ayuda más allá de la medicina o la fe tradicional, adentrándose en el mundo de lo mágico y lo folclórico. |
| El Macho y La Hembra | Personajes alegóricos que representan la sexualidad y la fertilidad de forma primaria y ancestral. Sus cantos y bailes enfatizan la conexión entre la unión física y la procreación, en contraste con la esterilidad de Yerma. |
Sección 6 (Acto Tercero, Cuadro Segundo)
La romería continúa con bailes y cantos bulliciosos. Yerma y Juan se encuentran en medio de la celebración. Yerma, confrontada con la posibilidad de no tener hijos y las insinuaciones de la Vieja de buscar otro hombre, le exige a Juan que sea honesto. En una confrontación final, Juan le confiesa fríamente que nunca ha querido tener hijos, que su vida es tranquila y feliz sin ellos, y que solo busca la paz y la comodidad. Él le revela que ha aceptado la vida sin descendencia y no siente la necesidad de cambiar. Para Yerma, esta revelación es devastadora: no es ella la estéril, sino su unión con Juan. Al comprender que su marido es el muro infranqueable que le impide cumplir su destino de madre, Yerma se siente despojada de su única razón de ser. En un arrebato de desesperación, furia y frustración absoluta, Yerma estrangula a Juan. Con este acto extremo, Yerma exclama: "¡He matado a mi hijo! ¡Yo misma he matado a mi hijo!", simbolizando que al destruir a quien le negaba la maternidad, ha destruido para siempre su propia posibilidad de ser madre, sellando su destino de esterilidad y vacío absoluto.
Género literario: Tragedia rural, drama poético.
Datos del autor: Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, Granada, 1898 – Víznar, Granada, 1936) fue un poeta, dramaturgo y prosista español. Considerado uno de los máximos exponentes de la Generación del 27, su obra se caracteriza por un profundo lirismo, el uso de símbolos y un tratamiento de temas universales como el amor, la muerte, el deseo, la frustración y la injusticia social. Fue asesinado al comienzo de la Guerra Civil Española. Sus obras más célebres incluyen 'Romancero gitano', 'Bodas de sangre' y 'La casa de Bernarda Alba', junto a 'Yerma', que forman su trilogía rural.
Moraleja: La obra explora la profunda frustración y la tragedia que puede surgir cuando los deseos naturales y vitales de un individuo chocan violentamente con las convenciones sociales, el honor y las limitaciones impuestas por el entorno o la pareja. Sugiere que la represión de los instintos fundamentales puede llevar a la destrucción y la locura. Además, reflexiona sobre la identidad femenina en un contexto rural donde la maternidad es el único camino hacia la realización, y cómo la falta de comunicación y empatía en una relación puede tener consecuencias devastadoras.
Curiosidades:
- 'Yerma' forma parte de la conocida "trilogía rural" de Federico García Lorca, junto con 'Bodas de sangre' (1933) y 'La casa de Bernarda Alba' (1936). Estas obras exploran las pasiones, frustraciones y tragedias de mujeres en el contexto de la sociedad rural española de principios del siglo XX.
- El título de la obra es altamente simbólico. "Yerma" significa "estéril" o "infértil" en castellano, refiriéndose directamente a la condición de la protagonista y al tema central de la obra.
- Fue estrenada en Madrid en 1934 y causó un gran impacto y controversia por su audacia temática y la cruda representación de las pasiones femeninas.
- Lorca utiliza un lenguaje poético muy rico, lleno de símbolos relacionados con la naturaleza (agua, tierra, flores), la fertilidad y la sangre, que refuerzan los temas de la obra.
- La obra ha sido objeto de numerosas adaptaciones teatrales, cinematográficas y de danza a lo largo de los años, demostrando su vigencia y universalidad.
