Saint Joan - George Bernard Shaw

Resumen

"Santa Juana" de George Bernard Shaw es una obra de teatro histórica que narra la vida, el ascenso y la caída de Juana de Arco. La trama sigue a Juana, una joven campesina francesa del siglo XV, que afirma escuchar voces divinas que la instan a liberar a Francia de la ocupación inglesa y coronar al Delfín Carlos VII. A pesar del escepticismo inicial, su fe inquebrantable, carisma y perspicacia militar convencen a figuras clave, logrando victorias cruciales como el levantamiento del sitio de Orleans y la coronación de Carlos en Reims. Sin embargo, su desafío a las autoridades eclesiásticas y feudales, su nacionalismo incipiente y su insistencia en seguir su "conciencia" y "voces" la ponen en conflicto con la Iglesia, la nobleza y la ley. Finalmente, es capturada por los borgoñones, vendida a los ingleses y juzgada por herejía por un tribunal eclesiástico. Aunque intenta abjurar, su naturaleza indomable la lleva a retractarse, siendo condenada y quemada en la hoguera. El epílogo, ambientado 25 años después, muestra a los personajes principales reflexionando sobre el legado de Juana y la dificultad del mundo para aceptar a un santo viviente.

Secciones del Libro

Sección 1: Acto I

En la granja fortificada de Robert de Baudricourt en Vaucouleurs, Juana, una joven campesina de 17 años, se presenta afirmando que las voces de San Miguel, Santa Margarita y Santa Catalina le han ordenado levantar el sitio de Orleans, poner al Delfín en el trono y expulsar a los ingleses de Francia. El capitán Robert, un hombre pragmático y escéptico, se burla de ella y la considera una lunática. Sin embargo, Juana demuestra una persistencia y un carisma extraordinarios. Milagros inexplicables comienzan a suceder: las gallinas, que no ponían huevos, de repente ponen, y los soldados, que se negaban a obedecer, de pronto se muestran dispuestos a seguirla. Bertrand de Poulengey, un caballero, y el propio mayordomo de Robert, quedan asombrados por la influencia de Juana. A regañadientes y exasperado, Robert cede y le proporciona un caballo, una armadura y una pequeña escolta para que vaya a Chinon a ver al Delfín.

Personajes Involucrados Características y Personalidad
Robert de Baudricourt Capitán de la guarnición de Vaucouleurs. Escéptico, pragmático, testarudo, con sentido común, un tanto burdo pero en el fondo justo. Representa la autoridad militar y el orden establecido que se resiste a lo irracional.
Steward (Polly) Mayordomo de Robert. Temeroso, obediente, fácilmente impresionado por los "milagros" de Juana. Representa al hombre común que se asombra ante lo inexplicable.
Juana de Arco Una joven campesina de 17 años. Visionaria, devota, valiente, con una fe inquebrantable, carismática, perspicaz, con una lógica simple pero poderosa. Cree firmemente en sus "voces" divinas y no teme desafiar la autoridad. Es la encarnación del nacionalismo incipiente.
Bertrand de Poulengey Caballero bajo el mando de Robert. Inicialmente escéptico, pero más abierto que Robert a la posibilidad de que Juana sea genuina. Es de los primeros en reconocer su fuerza y en unirse a su causa.

Sección 2: Acto II

La escena se traslada al castillo de Chinon. Aquí, el Delfín Carlos se esconde entre sus cortesanos para poner a prueba a Juana, pero ella lo identifica instantáneamente, a pesar de su vestimenta simple. Juana le suplica que le dé el mando del ejército para liberar Orleans. Los cortesanos, incluyendo a La Tremouille, el Chambelán del Rey, y al Arzobispo de Reims, son escépticos y la ven como una charlatana o una bruja. La Tremouille se queja de su costo y del desafío a la jerarquía militar y social, mientras que el Arzobispo teme por la ortodoxia de sus "voces" y por el riesgo de una herejía que socave la autoridad de la Iglesia. Sin embargo, Juana impresiona al indeciso Delfín con su convicción, su sentido común y su promesa de una victoria divina. Ella le reprocha su cobardía y lo insta a actuar como un rey. Finalmente, el Delfín, aunque sigue siendo un cobarde y solo ve en ella una oportunidad, le permite ir a Orleans. La presencia de Juana inyecta un nuevo espíritu y esperanza en la corte francesa desmoralizada.

Sección 3: Acto III

La acción se traslada al campamento inglés en el Loira, cerca de Orleans. Jean de Dunois, el "Bastardo de Orleans", comandante militar francés, está desmoralizado y no puede cruzar el río debido a un viento desfavorable. Juana llega, trayendo consigo no solo la fe, sino también un cambio en el viento que permite el cruce. Su energía y su estrategia audaz, combinadas con la desesperación de las tropas francesas y la superioridad moral que les infunde, transforman el curso de la batalla. Los ingleses son derrotados y el sitio de Orleans es levantado.

En una tienda de campaña inglesa, el Conde de Warwick, un noble inglés culto y perspicaz, discute con John de Stogumber, su capellán, y con Peter Cauchon, el Obispo de Beauvais. Warwick ve en Juana no solo una amenaza militar inmediata, sino también una amenaza al sistema feudal: su idea de "Francia" y "Dios para todos" socava la autoridad de los nobles y de la Iglesia universal, promoviendo el nacionalismo y el individualismo. Cauchon, por su parte, la considera una hereje peligrosa que desafía la autoridad de la Iglesia al afirmar escuchar a Dios directamente sin la mediación clerical y al vestir como hombre. El fanático Stogumber la odia simplemente por ser francesa y por derrotar a los ingleses. Los tres acuerdan que Juana debe ser eliminada, cada uno por sus propias razones políticas, religiosas o nacionales.

Sección 4: Acto IV

Después de la victoria de Orleans, Juana insiste en marchar directamente a Reims para coronar al Delfín, a pesar de la oposición de Dunois, quien prefiere asegurar las conquistas. Juana logra su objetivo, y Carlos es coronado Rey de Francia en la Catedral de Reims. Sin embargo, el triunfo también marca el inicio de su aislamiento y declive. La corte la ve como una molestia. Carlos, ya rey, prefiere la comodidad y el lujo a la guerra. Dunois la considera imprudente en sus tácticas militares. El Arzobispo la reprende por su orgullo y por ignorar la autoridad de la Iglesia al seguir sus propias voces. Incluso sus voces no le dan nuevas órdenes claras.

Juana decide marchar sobre París, pero es herida en el intento y sufre una derrota. Sintiéndose traicionada por sus propios compatriotas y desilusionada por la falta de apoyo, es finalmente capturada por los borgoñones (aliados de los ingleses) en Compiègne. Sus propios aliados, incluido el rey Carlos, no hacen ningún esfuerzo significativo por rescatarla. Es vendida a los ingleses por una suma considerable, quienes la ven como una hereje y una bruja que ha desmoralizado a sus tropas.

Sección 5: Acto V

Juana es sometida a un juicio eclesiástico por herejía en Ruan, presidido por el obispo Cauchon y el Inquisidor, Hermano Juan Lemaître. La escena representa la sala del tribunal, donde Juana está encadenada y enfrenta múltiples acusaciones: herejía, brujería, vestir ropa de hombre, blasfemia, negarse a someterse a la autoridad de la Iglesia y creer que sus voces son directamente de Dios. Juana se defiende con elocuencia, sencillez y coraje, pero está abrumada por la complejidad de la teología y la ley canónica que sus acusadores manejan con maestría.

El Inquisidor, aunque parece calmado y metódico, explica la lógica implacable de la Inquisición, que busca la salvación del alma del acusado a través de la confesión y la penitencia, incluso si eso significa la muerte en la hoguera para evitar la propagación de la herejía. Desesperada, agotada y enfrentando la tortura psicológica, Juana se enfrenta a la elección entre la hoguera o la abjuración pública. Bajo esta inmensa presión, abjura de sus voces y firma un documento de confesión. Sin embargo, al entender que su sentencia es cadena perpetua y que nunca más podrá escuchar sus voces ni vestir su armadura, se retracta de su abjuración, afirmando que preferiría morir en la hoguera que vivir negando su verdadera fe y sus voces. Es condenada como hereje reincidente y entregada a las autoridades seculares para ser quemada viva. La obra culmina con su ejecución, seguida de un lamento del capellán Stogumber, quien, al ver el horror y el sufrimiento en la hoguera, se arrepiente de su crueldad inicial.

Sección 6: Epílogo

Veinticinco años después de la muerte de Juana, el rey Carlos VII tiene un sueño en su dormitorio real. Juana, ahora canonizada y en espíritu, aparece ante él. A lo largo del epílogo, los personajes principales de su vida (el Conde de Warwick, el Obispo Cauchon, el Inquisidor, Dunois, Stogumber, Robert de Baudricourt y un soldado anónimo que le dio una cruz en la hoguera) aparecen uno por uno como fantasmas, discutiendo y reflexionando sobre el legado de Juana y su propia participación en su destino. Se revela que Juana ha sido exonerada, su juicio anulado, y que la Iglesia la ha declarado santa.

Cada personaje ofrece su perspectiva: Stogumber está atormentado por su culpa; Cauchon sigue creyendo que actuó correctamente para proteger la Iglesia; Warwick lamenta que la necesidad política los llevara a ejecutar a alguien que hoy es una santa; Dunois la recuerda con afecto y respeto militar. Al final, Juana pregunta si el mundo está realmente listo para aceptar a los santos vivos. La respuesta es un coro de voces que le dicen "No", y todos los personajes se desvanecen, dejando a Juana sola. El epílogo subraya la dificultad para la sociedad de aceptar y convivir con la santidad, el genio y el cambio radical que desafían las normas establecidas, sugiriendo que el mundo prefiere honrar a los santos una vez muertos, cuando ya no representan una amenaza.

Género Literario

Drama histórico; Tragicomedia; Obra de tesis.

Datos del Autor

George Bernard Shaw (1856-1950) fue un dramaturgo, crítico literario y político irlandés. Es uno de los dramaturgos más influyentes de la literatura inglesa, reconocido por su agudeza intelectual, su ingenio satírico y su compromiso con las reformas sociales. Fue miembro de la Fabian Society, un grupo socialista que abogaba por el cambio gradual en Gran Bretaña. Ganó el Premio Nobel de Literatura en 1925 por su obra que "se distingue por su idealismo y por su humanidad, por su sátira estimulante, a menudo imbuida de una belleza poética única". Entre sus obras más destacadas se encuentran 'Pigmalión', 'Major Barbara', 'Man and Superman' y 'Arms and the Man'. Era un crítico mordaz de la hipocresía social y un defensor de causas como el feminismo, el socialismo y la igualdad.

Moraleja del Libro

La obra explora la compleja relación entre el individuo visionario y las instituciones establecidas (Iglesia, Estado, ejército). La principal moraleja es que las figuras excepcionales que desafían el statu quo, incluso si son inspiradas por Dios, a menudo son rechazadas, incomprendidas y destruidas por una sociedad que prefiere la comodidad de las normas y el orden establecido. Shaw sugiere que la santidad y el genio son difíciles de aceptar en vida porque confrontan las verdades cómodas y las estructuras de poder. También aborda la naturaleza del poder, la autoridad, la justicia, la fe, la superstición, el nacionalismo emergente y el papel de la conciencia individual frente a la ley y la doctrina. La obra nos invita a reflexionar sobre cómo la sociedad reacciona ante aquellos que se atreven a ser diferentes y a escuchar una voz interior más allá de las convenciones.

Curiosidades del Libro

  • Fuentes Históricas: Shaw basó su obra en los registros de los juicios históricos de Juana de Arco, a los que tuvo acceso. Esto le permitió presentar a los personajes y sus argumentos con una precisión notable, dándoles voz y razón a todas las partes, incluso a los inquisidores y jueces.
  • Juana como Proto-Protestante y Nacionalista: Shaw presenta a Juana no solo como una santa, sino también como una figura "moderna" para su tiempo: una proto-protestante que apela directamente a Dios sin la mediación de la Iglesia y una proto-nacionalista que concibe a Francia como una nación unificada bajo un rey, en contraste con el sistema feudal de lealtades locales.
  • Premio Nobel: Shaw recibió el Premio Nobel de Literatura en 1925, el mismo año en que se estrenó 'Saint Joan'. Se dice que consideró rechazar el premio, pero su esposa lo convenció de aceptarlo.
  • Epílogo Controversial: El epílogo de la obra, donde Juana regresa 25 años después, es una adición dramática que permite a Shaw explorar las ironías históricas y la reflexión de los personajes sobre su pasado. Algunos críticos lo han considerado un añadido didáctico, mientras que otros lo ven como una parte esencial para el mensaje de la obra.
  • Modernización de Personajes Históricos: Shaw es conocido por humanizar y dar profundidad a sus personajes históricos, presentándolos con motivaciones complejas y discursos elocuentes, a menudo anacrónicos, que reflejan ideas sociales y políticas de su propio tiempo.
  • Crítica a la Inquisición: Aunque la obra critica la ejecución de Juana, Shaw se esfuerza por presentar al Inquisidor y al Obispo Cauchon no como villanos unidimensionales, sino como hombres de su tiempo, convencidos de que actuaban correctamente para proteger la fe y la sociedad del caos de la herejía.
  • Vestuario de Juana: La obra destaca la importancia simbólica del vestuario de Juana, especialmente su ropa de hombre y su armadura, que es una fuente constante de conflicto con las autoridades eclesiásticas, que la ven como una afrenta a las normas de género y a la decencia.