Diez negritos - Agatha Christie
Resumen
Diez negritos es una novela de misterio clásica de Agatha Christie que narra la historia de diez desconocidos, cada uno con un oscuro secreto en su pasado, que son invitados a pasar un fin de semana en una lujosa mansión en la remota Isla del Negro, frente a la costa de Devon. Los anfitriones, el Sr. y la Sra. U. N. Owen, están misteriosamente ausentes. A su llegada, los invitados descubren una extraña poesía infantil en sus habitaciones, titulada "Diez negritos", que describe cómo diez figuras desaparecen una por una. Durante la primera cena, una voz grabada los acusa a cada uno de un asesinato impune. Poco después, el primero de ellos muere, y así sucesivamente. A medida que los asesinatos continúan, imitando la rima, los supervivientes se dan cuenta de que uno de ellos es el asesino. La paranoia se apodera del grupo, la confianza se desintegra y cada uno sospecha del otro, mientras sus números disminuyen implacablemente hasta que no queda nadie. El misterio se desvela en un epílogo que revela la identidad y los motivos del meticuloso asesino.
Secciones del Libro
Sección 1
Diez individuos, aparentemente sin conexión entre sí, son convocados a la misteriosa Isla del Negro (también conocida como Soldado/Indio), una isla remota y rocosa frente a la costa de Devon. Cada uno ha recibido una invitación enigmática de un anfitrión diferente, o de una pareja, el Sr. y la Sra. U. N. Owen (cuyo nombre suena como "Unknown" - Desconocido). A medida que llegan en el ferry, se presentan unos a otros y notan la peculiaridad de la situación: la isla está aislada, la mansión es moderna y lujosa, pero los anfitriones están ausentes, dejados a cargo de los sirvientes, el Sr. y la Sra. Rogers.
En sus habitaciones, cada invitado encuentra una copia de una vieja rima infantil llamada "Diez negritos" (o "Diez soldaditos" en versiones posteriores), que describe cómo diez figuras desaparecen una a una de formas macabras. Durante la primera cena, una voz incorpórea, proveniente de un gramófono que el Sr. Rogers había encendido por instrucciones, acusa a cada uno de los diez presentes de un asesinato que cometieron y que la justicia no pudo castigar. El ambiente se vuelve tenso y hostil. Poco después, Anthony Marston, el joven imprudente, muere repentinamente tras beber su whisky, aparentemente atragantado. Todos quedan conmocionados al descubrir que una de las diez figuritas de negritos que adornan la mesa del comedor ha desaparecido.
Resumen
"Diez negritos" (también conocida como "Y no quedó ninguno" o "Ten Little Soldiers") de Agatha Christie es una de las novelas de misterio más ingeniosas y escalofriantes de la autora. Diez personas son invitadas a pasar unos días en una lujosa mansión ubicada en la remota Isla del Negro, en la costa de Devon. Aunque aparentemente no tienen nada en común, cada uno de ellos esconde un oscuro secreto: todos son culpables de asesinatos que, por diversas razones, no pudieron ser probados legalmente. Sus anfitriones, un misterioso Sr. y Sra. U. N. Owen (cuyo nombre, "U. N. Owen", es un juego de palabras que suena como "Unknown", es decir, "Desconocido"), están ausentes.
Durante la primera noche, una voz grabada los acusa a cada uno de sus crímenes. Poco después, uno de los invitados muere. A partir de ese momento, los asesinatos se suceden uno tras otro, siguiendo la secuencia de una inquietante rima infantil sobre "diez negritos" (o soldaditos) que van desapareciendo. A medida que el número de personas en la isla disminuye, el pánico y la desconfianza se apoderan de los supervivientes. La certeza de que el asesino está entre ellos los lleva a sospechar de todos y a intentar desentrañar la identidad del criminal antes de que sea demasiado tarde. La atmósfera se vuelve claustrofóbica y terrorífica, culminando en un final donde no queda ningún superviviente, dejando a la policía perpleja sobre cómo se cometieron los crímenes. Finalmente, un mensaje en una botella arroja luz sobre la identidad del asesino y sus motivos.
Secciones del Libro
Sección 1: La Convocatoria y la Revelación
La historia comienza con la presentación de ocho individuos diversos que, por diferentes medios (tren, taxi), se dirigen a la costa de Devon para tomar un bote hacia la Isla del Negro. Cada uno ha recibido una invitación misteriosa: algunos por viejos conocidos, otros por supuestos amigos o empleadores. El joven y frívolo Anthony Marston viaja a toda velocidad; Vera Claythorne, una ex institutriz atormentada, busca un nuevo comienzo como secretaria; el cínico y pragmático Philip Lombard, un aventurero con un pasado turbio, acepta la invitación por una suma de dinero; la severa y puritana Emily Brent va de vacaciones; el Dr. Armstrong, un médico respetado pero con un secreto alcohólico, ha sido llamado para atender a una supuesta paciente; el General Macarthur, un hombre mayor y deprimido, espera reencontrarse con viejos amigos; el ex inspector de policía Blore se hace pasar por un Mr. Davis, esperando investigar al resto de los invitados; y el Juez Wargrave, un juez jubilado conocido por su estrictez en los tribunales, se presenta con aire de autoridad.
Al llegar a la isla, son recibidos por el mayordomo Thomas Rogers y su esposa Ethel, el ama de llaves y cocinera, quienes les informan que los anfitriones, el Sr. y la Sra. U. N. Owen, aún no han llegado. La mansión es lujosa y moderna, pero el aislamiento de la isla se hace sentir rápidamente. Durante la cena, una voz grabada, proveniente de un gramófono que el Sr. Rogers había puesto a petición de los "anfitriones", resuena por el comedor. La voz acusa a cada uno de los diez presentes de un asesinato específico, detallando el nombre de la víctima, la fecha del crimen y la acusación de haber evadido la justicia. El ambiente se vuelve glacial y lleno de desconfianza. Tras la revelación, Anthony Marston muere súbitamente al atragantarse con su bebida, aparentemente de cianuro. Los demás descubren que una de las diez figuritas de negritos que adornaban la mesa ha desaparecido.
- Juez Lawrence Wargrave: Juez jubilado, astuto, de rostro leonino. Acusado de haber sentenciado a muerte injustamente a un acusado.
- Vera Claythorne: Maestra y ex institutriz, joven y atractiva. Acusada de causar la muerte de un niño bajo su cuidado por negligencia.
- Philip Lombard: Capitán, explorador, alto, de nariz aguileña y ojos penetrantes. Acusado de dejar morir de hambre a veintiún hombres de una tribu nativa.
- Emily Brent: Solterona de 65 años, religiosa y moralista, de rostro pétreo. Acusada de haber causado el suicidio de una criada que quedó embarazada fuera del matrimonio.
- General John Macarthur: General retirado, mayor, delgado, con el rostro triste y atormentado. Acusado de haber enviado a la muerte al amante de su esposa durante la guerra.
- Dr. Edward Armstrong: Médico, de éxito, pero con un temblor en las manos. Acusado de operar a una paciente bajo los efectos del alcohol, causándole la muerte.
- Anthony Marston: Joven adinerado, alto, guapo, de ojos azules. Acusado de atropellar y matar a dos niños por conducir imprudentemente.
- Mr. Thomas Rogers: Mayordomo, digno y eficiente. Acusado, junto con su esposa, de la muerte de su anterior empleadora para heredar dinero.
- Mrs. Ethel Rogers: Ama de llaves y cocinera, esposa de Thomas, de rostro pálido y asustadizo. Acusada, junto con su esposo, del mismo crimen.
Sección 2: Las Primeras Víctimas y la Paranoia
A la mañana siguiente, Mrs. Rogers es encontrada muerta en su cama, al parecer por causas naturales, aunque el Dr. Armstrong sospecha de una sobredosis de somníferos. Otra figurita de negrito desaparece. Los ocho supervivientes comienzan a unir cabos: la rima infantil describe las muertes de los "diez negritos". La línea "Un negrito se atragantó, y solo quedaron nueve" coincide con la muerte de Marston. La siguiente línea, "Un negrito se acostó y no quiso despertar, solo quedaron ocho", parece describir la muerte de Mrs. Rogers. El pánico empieza a cundir.
El General Macarthur, quien parecía haber aceptado su destino, es encontrado muerto en la playa, golpeado en la cabeza. La línea "Un negrito se entretuvo y se dividió en dos, solo quedaron siete" se interpreta como un asesinato con un hacha o un arma similar. El barco que debía traer provisiones no llega, y los huéspedes se dan cuenta de que están completamente aislados en la isla, sin posibilidad de escape ni ayuda. La verdad cae sobre ellos: el asesino es uno de ellos. Todos se convierten en sospechosos y la desconfianza crece exponencialmente. Deciden registrar la isla en busca de otros posibles habitantes, pero no encuentran a nadie. Philip Lombard admite que lleva una pistola.
Sección 3: La Desesperación y los Acusaciones Mutuas
La siguiente víctima es Emily Brent, quien muere después de que le inyecten una sustancia letal (cianuro) en el cuello. La línea "Un negrito se fue a nadar, y luego no volvió, solo quedaron seis" y luego "Un negrito se fue de viaje y lo dejaron sin sol, solo quedaron cinco" (esta última se asocia a la muerte de Emily, que la relaciona con una abeja). La jeringuilla de Armstrong desaparece. El Sr. Rogers es asesinado brutalmente mientras cortaba leña, su cabeza partida por un hacha. La rima sigue: "Un negrito fue a la feria, un gran golpe le dieron, solo quedaron cuatro". La paranoia es extrema; nadie se siente seguro y la cooperación se rompe. Los supervivientes, ahora reducidos a Vera, Lombard, Blore, Armstrong y Wargrave, se acusan unos a otros abiertamente.
La comida escasea, los nervios están a flor de piel. Deciden tomar precauciones extremas: se encierran por las noches, custodian las armas y la comida. A pesar de sus esfuerzos, el juez Wargrave es encontrado en su sillón, con una peluca de lana gris y una toga roja improvisadas, aparentemente asesinado de un disparo en la cabeza. Una figurita de negrito desaparece de nuevo, y otra de las figuritas de la mesa se rompe, dejando solo cinco. La atmósfera es sofocante, cada sombra parece esconder una amenaza.
Sección 4: Los Últimos Supervivientes y el Engaño Final
La muerte del juez Wargrave desconcierta a los supervivientes, ya que era uno de los principales sospechosos. Poco después, el Dr. Armstrong desaparece misteriosamente de su habitación durante la noche. Los tres restantes (Vera, Lombard y Blore) intentan averiguar su paradero. Blore es la siguiente víctima, asesinado por un pesado reloj de mármol que le cae encima desde una ventana del piso de arriba. La rima menciona: "Un negrito se sentó al sol, y se quedó dormido, solo quedaron dos".
Vera y Lombard, ahora los únicos dos en la isla, se encuentran en una situación de extrema tensión. Desconfían el uno del otro por completo. Descubren el cuerpo de Armstrong, arrastrado por la marea, corroborando que había sido asesinado. Solo quedan dos figuras de negritos en la mesa. La rima: "Un negrito se fue de paseo y se encontró una piedra, solo quedaron dos". Vera, asustada, se siente perseguida. La última línea de la canción infantil: "Dos negritos se asustaron y se fueron con el sol, solo quedó uno", se acerca.
Sección 5: El Final de la Canción y el Descubrimiento
En un estado de pánico y desesperación, Vera y Lombard luchan por sobrevivir. En el clímax de la tensión, Vera roba la pistola de Lombard y le dispara, creyendo que él es el asesino. Solo queda una figurita de negrito. Vera, la única superviviente, regresa a la casa. Entra en su habitación y encuentra una soga que cuelga del techo. Guiada por una sugestión hipnótica y la culpabilidad por su propio crimen, se ahorca. La última figurita de negrito cae y se rompe. No queda ninguno.
El libro termina con la descripción de cómo la policía llega a la isla y encuentra los diez cuerpos, todos asesinados de diversas maneras, sin dejar un solo rastro del asesino. El misterio es total, ya que no hay supervivientes ni evidencia de un undécimo individuo. La policía está completamente perpleja sobre quién pudo haber cometido los crímenes y cómo pudo haber escapado de la isla.
Sección 6: El Manuscrito del Asesino
El epílogo de la novela presenta una botella con un manuscrito, encontrado por un pescador y entregado a Scotland Yard. El manuscrito revela la identidad del asesino: el Juez Wargrave. En él, Wargrave explica su macabro plan. Siempre había tenido un morboso deseo de asesinar, combinado con un fuerte sentido de la justicia. Escogió a diez individuos que, a su juicio, habían cometido crímenes graves y escapado al castigo legal. Su objetivo era impartir justicia a su manera, eliminándolos uno por uno, siguiendo la rima infantil, y asegurándose de que la policía nunca pudiera resolver el caso.
Wargrave detalla cómo planeó y ejecutó cada asesinato. Fingió su propia muerte con la ayuda de Armstrong (a quien luego asesinó), para poder operar con total libertad. Explica la meticulosa preparación, el uso del gramófono, la manipulación de pruebas y la secuencia de muertes. Su motivo no era el beneficio personal, sino la satisfacción de su retorcido sentido de la justicia y la creación de un misterio perfecto e irresoluble. El manuscrito es su última obra de arte, su "confesión" póstuma para un público selecto, revelando el ingenio detrás de la masacre.
Género literario
Novela de misterio, Thriller psicológico, Ficción policíaca.
Datos del autor
Agatha Christie (1890-1976), cuyo nombre completo era Agatha Mary Clarissa Christie, Lady Mallowan, fue una escritora británica especializada en el género de la novela policíaca, por el que obtuvo un reconocimiento a nivel mundial. Es la autora de ficción más vendida de todos los tiempos, con más de dos mil millones de ejemplares vendidos de sus obras. Creó a personajes icónicos como el detective belga Hercule Poirot y la anciana Miss Marple. Su estilo se caracteriza por tramas complejas, giros inesperados y la habilidad para mantener al lector en vilo hasta la última página.
Moraleja
La moraleja principal de "Diez negritos" es una reflexión sobre la justicia y la moralidad. El libro explora las consecuencias de la impunidad y la idea de la "justicia por mano propia". Muestra cómo la culpa, el miedo y la paranoia pueden consumir a los individuos, y plantea preguntas sobre quién tiene el derecho de juzgar y ejecutar a otros, incluso si han cometido crímenes. También advierte sobre la facilidad con la que la confianza puede romperse y cómo el aislamiento puede llevar a la desintegración social y psicológica. En última instancia, subraya la naturaleza retorcida y destructiva de la venganza personal, incluso cuando se enmascara con un pretexto de justicia.
Curiosidades del libro
- Título polémico: El título original, "Ten Little Niggers", se basaba en una canción infantil racista de la época. Debido a su naturaleza ofensiva, en las ediciones posteriores en inglés y en muchas traducciones (incluida la versión española), se cambió a "And Then There Were None" (Y no quedó ninguno) o "Ten Little Indians" (Diez soldaditos/indios), para eliminar la connotación racista.
- Best-seller histórico: Es uno de los libros más vendidos de todos los tiempos, con más de 100 millones de copias vendidas, lo que lo convierte en la novela de misterio más vendida y el séptimo libro más vendido en general.
- Obra favorita de la autora: Agatha Christie consideraba "Diez negritos" como la novela de la que se sentía más orgullosa, tanto por su complejidad como por la dificultad de construir una trama tan ingeniosa y sin cabos sueltos.
- Estructura única: La novela es famosa por su estructura cerrada y su final "perfecto" en el que todos los personajes mueren, dejando al lector sin saber quién es el asesino hasta el epílogo. Esta resolución fue innovadora y audaz para su época.
- Adaptaciones: Ha sido adaptada innumerables veces al cine, la televisión, el teatro y la radio. Algunas de las adaptaciones más conocidas incluyen la película de 1945 dirigida por René Clair y la miniserie de la BBC de 2015.
