El Avaro - Molière
Resumen
"El Avaro" de Molière es una comedia en cinco actos que gira en torno a Harpagon, un anciano viudo, obsesionado patológicamente con el dinero. Ha enterrado una caja con diez mil escudos de oro en su jardín y vive en constante paranoia de que le sea robada. Su avaricia extrema lo lleva a someter a su hogar a privaciones severas y a sus hijos, Cléante y Élise, a una vida de miseria. Élise está enamorada de Valère, un joven que se ha infiltrado en la casa como mayordomo, fingiendo adulación hacia Harpagon para ganarse su favor. Cléante, por su parte, ama a Mariane, una joven pobre de la que también se ha encaprichado Harpagon, decidiendo casarse con ella para evitar pagar una dote.
La trama se complica cuando Harpagon intenta casar a Élise con el viejo y rico Señor Anselme, sin dote, y a Cléante con una viuda. Cléante, desesperado, intenta obtener un préstamo a intereses usurarios, sin saber que el prestamista es su propio padre. En medio de esta situación, la fuerte caja de dinero de Harpagon es robada por La Flèche, el valet de Cléante. La pérdida del dinero sumerge a Harpagon en una desesperación absoluta, superando cualquier preocupación por sus hijos o su futuro. Finalmente, se descubre que Valère y Mariane son hermanos, hijos del Señor Anselme (cuyo verdadero nombre es Don Thomas d'Alburci), perdidos hace mucho tiempo. Con la promesa del regreso de su dinero y la garantía de que Anselme pagará todos los gastos de las bodas, Harpagon finalmente cede y permite que sus hijos se casen con sus amores, aunque su única alegría verdadera es recuperar su tesoro.
Secciones del Libro
Sección 1 (Acto Primero)
El Acto Primero comienza presentando a Élise y Valère. Élise, hija de Harpagon, está perdidamente enamorada de Valère, un joven napolitano que la salvó de ahogarse y desde entonces ha entrado al servicio de Harpagon como mayordomo, fingiendo ser un adulador para ganar la confianza del viejo avaro. Ambos expresan su preocupación por la reacción de Harpagon al descubrir su amor y deciden esperar el momento oportuno. Luego aparece Cléante, el hijo de Harpagon, que también revela su amor por Mariane, una joven pobre y honesta. Cléante lamenta la avaricia de su padre, que les niega incluso lo más básico, y expresa su deseo de casarse con Mariane a pesar de la falta de recursos. La Flèche, su criado, intenta ayudarlo a conseguir dinero.
Finalmente, Harpagon entra en escena, obsesionado con la caja de diez mil escudos de oro que ha enterrado en su jardín. Su paranoia lo lleva a sospechar de todos, incluso de su propio criado La Flèche, a quien echa de la casa después de registrarlo. Harpagon anuncia sus planes matrimoniales: él mismo se casará con Mariane, la joven amada por Cléante, y casará a Élise con el rico Señor Anselme, un hombre mayor que está dispuesto a casarse sin pedir dote, y a Cléante con una viuda, también por interés económico. Élise y Cléante intentan razonar con su padre, pero Harpagon es inflexible y se niega a escuchar. Élise se opone firmemente al matrimonio con Anselme, pero Valère, manteniendo su papel de adulador, se pone de parte de Harpagon, aconsejándole que la obligue.
| Personaje | Características y Personalidad |
|---|---|
| Harpagon | Un anciano viudo, el protagonista de la obra. Su característica principal es su avaricia extrema y patológica, que lo lleva a vivir en la miseria a pesar de tener una fortuna. Es desconfiado, paranoico, tacaño hasta el absurdo, insensible a los sentimientos de sus hijos y completamente egoísta. Su mayor preocupación es su dinero, que guarda en una caja fuerte escondida en el jardín. Su avaricia es la causa de todos los conflictos en la obra. |
| Élise | Hija de Harpagon, hermana de Cléante. Es una joven virtuosa y sensible, enamorada de Valère, a quien debe la vida. Es valiente al enfrentarse a su padre, pero también está dispuesta a recurrir a la astucia para lograr sus fines. Representa la juventud y el amor que se oponen a la opresión de la avaricia paterna. |
| Valère | Joven napolitano, enamorado de Élise. Para estar cerca de ella y ganarse la confianza de Harpagon, se hace pasar por su mayordomo, adoptando una personalidad aduladora y servil. Es astuto, ingenioso y observador. Su lealtad a Élise es inquebrantable, y su disfraz le permite conocer de cerca las excentricidades de Harpagon. |
| Cléante | Hijo de Harpagon, hermano de Élise. Es un joven romántico y generoso, desesperado por el amor de Mariane y la situación económica que su padre les impone. Se siente avergonzado de la avaricia de su padre y está dispuesto a buscar dinero por medios poco ortodoxos para escapar de su influencia y poder casarse. Representa el conflicto generacional y el deseo de libertad frente a la tiranía paterna. |
| La Flèche | Valet de Cléante. Es un criado leal, ingenioso y atrevido. Está dispuesto a ayudar a su amo en sus intrigas y a desafiar la autoridad de Harpagon, a quien detesta por su avaricia. Es una figura cómica que a menudo expresa el punto de vista del sentido común frente a las locuras del amo. Su astucia será clave en el desarrollo de la trama. |
| Mariane | Joven humilde y bella, de la que Cléante está enamorado y con la que Harpagon también quiere casarse. Es sensible, modesta y se encuentra en una situación vulnerable debido a su pobreza y la enfermedad de su madre. Su bondad contrasta con la crueldad de Harpagon, y su amor por Cléante la coloca en un dilema moral cuando Harpagon la presiona para casarse. |
| Anselme | Un caballero rico y mayor, dispuesto a casarse con Élise sin pedir dote. Parece ser un personaje secundario introducido por la conveniencia de Harpagon, pero su identidad real se revelará más tarde, siendo crucial para el desenlace. |
Sección 2 (Acto Segundo)
Cléante le pide a La Flèche que le busque dinero a cualquier precio para poder casarse con Mariane. La Flèche le consigue un prestamista, Maître Simon, quien actúa como intermediario. Las condiciones del préstamo son usurarias: cinco mil quinientos escudos, de los cuales solo se entregarán dos mil en efectivo, y el resto en mobiliario y mercancías de mala calidad, todo con un interés exorbitante del veinticinco por ciento. Cuando Cléante y Simon se encuentran con el verdadero prestamista, Cléante descubre con horror que es su propio padre, Harpagon. Harpagon, a su vez, descubre que el joven que pide el préstamo es su hijo. Ambos se enfrentan en una acalorada discusión, revelando la codicia de Harpagon y el desespero de Cléante.
A continuación, entra en escena Frosine, una alcahueta y casamentera, que ha sido contratada por Harpagon para convencer a Mariane de que se case con él y para asegurarse de que el viejo no tenga que pagar ninguna dote. Frosine, conocedora de la debilidad de Harpagon por la adulación, le miente descaradamente, diciéndole que Mariane está locamente enamorada de los hombres mayores y que su pobreza es una virtud, ya que no tendrá la tentación de gastar. Harpagon, encantado con las palabras de Frosine, se niega a pagarle lo prometido, alegando que ella debería estar feliz de haberle complacido. Frosine se da cuenta de que no obtendrá dinero de él y se siente frustrada, pero mantiene la esperanza de sacar algo de las bodas.
| Personaje | Características y Personalidad
| Maître Simon | Un intermediario y, en secreto, cómplice de Harpagon en sus operaciones de préstamo usurario. Es un personaje que facilita las intrigas y los enredos. |
| Frosine | Una mujer ingeniosa y manipuladora, hábil en el arte de la adulación y el proxenetismo. Su objetivo principal es obtener ganancias de las bodas que arregla, incluso si eso significa engañar a las partes involucradas. Es pragmática y perspicaz, pero subestima la avaricia implacable de Harpagon. |
Sección 3 (Acto Tercero)
Harpagon está preparando la cena para Mariane y sus parientes, pero de una manera extremadamente tacaña. Discute con Maître Jacques, su cocinero y cochero. Harpagon quiere que la comida sea escasa y barata, mientras que Maître Jacques insiste en que se necesita más para una cena adecuada. Harpagon amenaza con despedirlo, y Maître Jacques, frustrado, decide vengarse.
Cuando Mariane llega, acompañada por Frosine, conoce a Harpagon y se siente horrorizada por su edad y fealdad. La presencia de Cléante, sin embargo, la anima, pues lo reconoce como el joven del que está enamorada. Harpagon no se da cuenta de la conexión y sigue presumiendo de sí mismo. Cléante, aprovechando la situación, se presenta formalmente a Mariane como amigo de su padre y, en un acto de atrevimiento, le ofrece un anillo de diamantes de Harpagon (tomado sin permiso) y otros regalos comprados a crédito, todo a expensas de su padre, para compensar la tacañería de Harpagon. Harpagon se enfurece por la generosidad de su hijo y la audacia de Cléante al gastar su dinero.
Maître Jacques, en su papel de cochero, sugiere a Harpagon que para mejorar la imagen de la casa debería alquilar coches y tener criados con libreas elegantes. Harpagon, tras mucho regatear y pensando en el costo, acepta a regañadientes. Luego, en su papel de cocinero, Maître Jacques provoca una pelea entre Harpagon y Valère, a quien acusa falsamente de haber robado comida. Valère, fiel a su táctica, se disculpa humildemente, ganándose de nuevo el favor de Harpagon, quien golpea a Maître Jacques por "calumniar" a su mayordomo favorito.
| Personaje | Características y Personalidad |
| Maestro Jacques | Criado de Harpagon que desempeña una doble función como cocinero y cochero. Es un hombre recto, sincero y algo ingenuo, que a menudo se ve envuelto en las situaciones ridículas creadas por la avaricia de su amo. Aunque a veces es maltratado, también es leal. Su honestidad y franqueza contrastan con la hipocresía general. |
| Brindavoine | Uno de los criados de Harpagon. Su función es principalmente de apoyo, mostrando las condiciones de vida de los sirvientes bajo Harpagon. |
| La Merluche | Otro de los criados de Harpagon. Similar a Brindavoine, sirve para ilustrar la tacañería de Harpagon. |
Sección 4 (Acto Cuarto)
Harpagon confronta a Cléante, exigiéndole que revele sus verdaderos sentimientos hacia Mariane. Cléante, cansado de la hipocresía, le confiesa abiertamente que está enamorado de Mariane y que se niega a cederla a su padre. Harpagon se enfurece y se produce una violenta discusión entre padre e hijo, en la que se acusan mutuamente de inmoralidad y falta de respeto. Maître Jacques intenta mediar, pero termina siendo golpeado por ambos.
Mientras tanto, La Flèche, el valet de Cléante, ha logrado encontrar y robar la famosa caja de Harpagon con los diez mil escudos de oro, que el avaro tenía enterrada en su jardín. La Flèche aparece regocijándose de su hazaña.
Harpagon regresa al escenario y descubre el robo. Su reacción es de una desesperación absoluta y cómica al mismo tiempo. Lanza un monólogo dramático, lamentándose de la pérdida de su dinero como si hubiera perdido su propia vida. Sospecha de todos, incluso de sí mismo, y se obsesiona con encontrar al ladrón. Llama a un comisario para que investigue el robo y promete recompensas exorbitantes para quien le devuelva su dinero, incluso si eso significa colgarse a sí mismo.
Sección 5 (Acto Quinto)
El Comisario y su escribiente interrogan a Harpagon, quien acusa a todos a su alrededor. Maître Jacques, en un intento de vengarse de Valère por haberlo defendido Harpagon, le acusa falsamente de ser el ladrón de la caja.
Valère, al ser interrogado, malinterpreta las acusaciones de Harpagon. Piensa que Harpagon ha descubierto su amor secreto por Élise, no el robo del dinero. Por ello, Valère confiesa abiertamente su amor por Élise, explicando sus intenciones de casarse con ella. Harpagon, que solo piensa en su dinero, malinterpreta a su vez las palabras de Valère, creyendo que confiesa haber robado su dinero por amor a Élise, y se enfurece aún más.
En ese momento llega el Señor Anselme, el hombre mayor al que Harpagon pretendía casar con Élise. Valère, desesperado por aclarar su situación, revela su verdadera identidad: es Don Alphonse, hijo de Don Thomas d'Alburci, un noble napolitano, y fue separado de su familia en un naufragio. Mariane, al escuchar esta historia, reconoce a Valère como su hermano perdido, también hijo de Don Thomas d'Alburci.
Para asombro de todos, el Señor Anselme se revela a sí mismo como Don Thomas d'Alburci, quien también creía haber perdido a toda su familia en el naufragio. Padre e hijos se reencuentran con gran alegría.
A pesar de la emocionante reunión, Harpagon sigue obsesionado con su dinero. Cléante, que tiene la caja (pues La Flèche se la entregó), propone un trato: le devolverá el dinero a su padre si permite que él y Élise se casen con sus respectivos amores. Don Thomas d'Alburci (Señor Anselme), ahora un hombre rico y felizmente reencontrado con sus hijos, acepta pagar todos los gastos de las dos bodas, así como comprarles vestidos nuevos a Mariane y un atuendo para Harpagon. Harpagon, al ver que recuperará su dinero y no tendrá que gastar nada en las bodas, accede felizmente. La obra concluye con Harpagon yendo a abrazar su caja de dinero, mostrando que su amor por el dinero supera cualquier otra emoción o vínculo familiar.
Género Literario
'L'Avare' (El avaro) es una comedia en prosa de cinco actos. Pertenece al género de la comedia de carácter, donde el protagonista encarna una vicio o cualidad dominante de forma exagerada, en este caso, la avaricia.
Datos del Autor
El autor de 'L'Avare' es Jean-Baptiste Poquelin, universalmente conocido por su nombre artístico Molière.
- Nacimiento y Muerte: Nació en París, Francia, el 15 de enero de 1622 y falleció en la misma ciudad el 17 de febrero de 1673.
- Profesión: Fue dramaturgo, actor y director de teatro francés, considerado uno de los maestros de la comedia clásica.
- Estilo: Sus obras se caracterizan por una aguda crítica social, la sátira de las costumbres y los vicios humanos, un profundo conocimiento de la psicología de los personajes y el uso magistral de la lengua francesa. A menudo utilizó el humor para abordar temas serios y provocar la reflexión.
- Impacto: Su influencia en el teatro mundial es inmensa. Sus comedias siguen representándose y estudiando, y es una figura central de la literatura francesa.
- Obras Destacadas: Además de 'L'Avare', algunas de sus obras más famosas incluyen 'Tartufo', 'El burgués gentilhombre', 'El misántropo', 'Las preciosas ridículas' y 'El enfermo imaginario'. Molière murió poco después de representar 'El enfermo imaginario', su última obra, en el escenario.
Moraleja
La moraleja principal de "El Avaro" es la crítica y condena de la avaricia desmedida y sus consecuencias destructivas. La obra muestra cómo la obsesión por el dinero corrompe el alma, destruye los lazos familiares, anula la felicidad personal y de quienes rodean al avaro, y lo reduce a una existencia solitaria y miserable, marcada por la paranoia y el egoísmo. Harpagon es un hombre que ha perdido su humanidad y su capacidad de amar o ser amado debido a su vicio. La obra advierte que el dinero, cuando se convierte en el fin último de la vida, trae consigo una vida vacía y patética. También sugiere que, a menudo, la virtud y el amor verdadero pueden triunfar sobre la tiranía del dinero, aunque en el caso de Harpagon, su avaricia es tan profunda que solo cede cuando sus intereses económicos son satisfechos.
Curiosidades
- Inspiración: Se cree que Molière se inspiró en la comedia romana "Aulularia" (La olla) de Plauto, que también presenta a un avaro que esconde su dinero en una olla. Sin embargo, Molière adaptó la trama a la sociedad francesa de su tiempo y profundizó en el carácter del avaro, creando un personaje mucho más complejo y trágico-cómico.
- Recepción Inicial: Aunque hoy es una de las obras más aclamadas de Molière, "L'Avare" no tuvo un éxito inmediato en su estreno en 1668. Algunos críticos encontraron la prosa menos impactante que el verso de sus otras obras y la historia demasiado oscura para una comedia. Con el tiempo, su brillantez fue reconocida.
- Harpagon, un arquetipo: El personaje de Harpagon se ha convertido en un arquetipo literario y cultural para representar la avaricia. Su nombre se utiliza a menudo para describir a personas extremadamente tacañas.
- El dinero robado: La obsesión de Harpagon por su caja de dinero es el motor central de la trama. El monólogo de Harpagon cuando descubre el robo ("¡Al ladrón! ¡Al ladrón! ¡Al asesino! ¡Al matador!") es uno de los pasajes más famosos y dramáticos de la obra, demostrando la locura a la que lo lleva su avaricia.
- Crítica Social: Además de la avaricia, Molière critica en la obra la hipocresía social, la manipulación, el matrimonio por conveniencia y las costumbres burguesas de su época, a través de personajes como Valère, Frosine y el propio Harpagon.
- Actuación de Molière: Molière mismo interpretó el papel de Harpagon en las primeras representaciones de la obra, lo que sin duda añadió una capa de brillantez a la creación del personaje en el escenario.
