Jerusalén, la emanación del gigante Albión - William Blake
Resumen
Jerusalem The Emanation of the Giant Albion es un poema épico y profético monumental de William Blake, concebido como la culminación de su sistema mitológico. La obra narra la caída del Gigante Albión (que representa a Inglaterra y, por extensión, a la humanidad entera) en un estado de sueño, enfermedad espiritual y auto-condenación, dominado por la razón materialista y la división. Su emanación, Jerusalén, que encarna la libertad espiritual, el alma y la verdadera patria, se encuentra oprimida y rechazada.
El poema describe la lucha del Eterno Profeta Los (la imaginación divina y el arte) para despertar a Albión de su letargo y reunirlo con Jerusalén, superando las fuerzas disgregadoras de los Zoas caídos y sus emanaciones distorsionadas. Estos Zoas son Urizen (la razón tiránica), Luvah (el amor que se ha convertido en guerra, encarnado en Orc), Tharmas (el cuerpo y los instintos caóticos) y Urthona (la imaginación, que es Los en su estado terrenal). Blake critica ferozmente la religión organizada, la ciencia mecanicista y la moralidad represiva de su tiempo, abogando por la liberación del amor, la imaginación y el perdón mutuo.
La trama culmina con la visión del auto-sacrificio compasivo de Jesucristo (que Blake identifica con la imaginación y el amor que Albión había rechazado dentro de sí mismo), lo que finalmente despierta a Albión de su sueño de muerte. A través de este acto de amor y perdón, Albión se redime, sus Zoas y emanaciones se reunifican en armonía, y Jerusalén es restaurada, marcando el advenimiento de una nueva era de unidad, libertad y visión divina en la "Ciudad Santa" dentro de cada individuo y de la humanidad.
Secciones del Libro
Sección 1: Capítulo 1 - A los públicos cristianos
El primer capítulo comienza con una invocación de Blake a su lector y establece el escenario de la caída de Albión, el Gigante que representa a toda la humanidad y, específicamente, a Inglaterra. Albión ha caído en un profundo sueño de muerte espiritual, enfermo por la división, el materialismo y la auto-condenación. Su emanación, Jerusalén, que es la encarnación de su libertad espiritual y su alma divina, ha sido rechazada y desolada, sometida a las fuerzas de la razón fría y la moralidad represiva.
El Eterno Profeta Los, que simboliza la imaginación, el arte y la visión profética, es la única fuerza activa que lucha por la redención de Albión. Los trabaja incansablemente en su horno, forjando formas de vida y de arte, intentando mantener viva la chispa divina de la imaginación en un mundo dominado por Urizen (la razón limitada y legisladora) y sus seguidores. Blake explora la naturaleza de la caída, la alienación entre los Zoas (las cuatro facultades fundamentales del ser humano: Razón, Pasión, Instinto e Imaginación) y sus respectivas Emanaciones (sus contrapartes femeninas, que representan la objetividad de la subjetividad o la manifestación de la energía del Zoas). La sociedad se ha fragmentado, y los hijos de Albión construyen "Molinos Satánicos" (símbolo de la industrialización y el materialismo) que oprimen el espíritu humano. Los lucha contra la desesperación, la duda y el espíritu de venganza, intentando fusionar el amor y la sabiduría para despertar a Albión.
| Personaje | Características | Personalidad |
|---|---|---|
| Albión | El Gigante; representa a Inglaterra y a la humanidad caída. | Enfermo, dormido, auto-condenado, pasivo, alienado de su propia espiritualidad. |
| Jerusalén | La Emanación de Albión; la libertad espiritual, la ciudad santa, el alma de Albión. | Oprimida, desolada, sufriente, pero con potencial redentor. |
| Los | El Eterno Profeta; una de las cuatro Zoas, representa la Imaginación y el Arte. | Apasionado, trabajador, profético, unificador, el agente de la redención. |
| Enitharmon | La Emanación de Los; representa la Belleza y la Creación Material. | Sufriente, asociada con el tiempo y el espacio, la forma. |
| Urizen | Uno de los cuatro Zoas; representa la Razón limitada, la Ley, la moralidad represiva. | Frío, calculador, legislador, represivo, busca el orden a expensas de la libertad. |
| Vala | La Emanación de Luvah; representa la Naturaleza materialista y sensual. | Engañosa, seductora, asociada con la ilusión del mundo material. |
| Luvah | Uno de los cuatro Zoas; representa el Amor, la Pasión; en su estado caído se convierte en Guerra (Orc). | En su caída: violento, destructivo, apasionado de forma descontrolada. |
| Tharmas | Uno de los cuatro Zoas; representa el Cuerpo, los instintos, el Caos primigenio. | En su caída: confuso, desordenado, melancólico, busca el control. |
| Rahab | Una figura que encarna la religión organizada, la hipocresía y la prostitución espiritual. | Engañosa, controladora, destructiva, se disfraza de moralidad. |
| Tirzah | Asociada con Rahab; representa la ley mosaica y la sexualidad represiva. | Represiva, sacrificadora, busca la conformidad a través de la mortificación. |
| Los Hijos e Hijas de Albión | Las manifestaciones de los errores y divisiones de Albión, figuras de la ignorancia y la crueldad. | Variados, pero generalmente representan la ignorancia, la crueldad, la división y el materialismo. |
Sección 2: Capítulo 2 - A los judíos
En este capítulo, Blake extiende su crítica a las doctrinas restrictivas, enfocándose en la ley mosaica y el legalismo que él veía como una perversión de la revelación divina. Los continúa su incesante labor, forjando visiones y luchando contra la fragmentación de la humanidad. Se profundiza en la auto-condenación de Albión, quien, en su estado de enfermedad espiritual, ha rechazado a Jerusalén, su propia alma, y la considera la causa de su miseria.
Albión y sus hijos, influenciados por las fuerzas de Urizen y Vala, construyen el "Valle de Vala", un mundo de apariencia, engaño y materialidad. El "Cuerpo Místico" de Albión se divide en las "Doce Tribus", simbolizando la dispersión y la alienación. La interacción de Urizen y Luvah se explora más a fondo; el amor, en su estado caído, se ha transformado en tiranía y guerra. Los, con su compasión y su imaginación ardiente, se enfrenta a la ira, el juicio y el auto-engaño de Albión, tratando de convencerlo de la necesidad del perdón mutuo y de la visión imaginativa. La narrativa muestra la desesperación creciente de Jerusalén mientras es condenada y sacrificada por las erróneas creencias de Albión y sus seguidores.
Sección 3: Capítulo 3 - A los deístas
Este capítulo está dirigido a los deístas y a aquellos que creen en un dios distante, impersonal y en la razón como única fuente de verdad, criticando la religión natural y la frialdad del intelecto sin imaginación. La narrativa se intensifica en la trágica caída de Albión. En un acto de desesperación y error, Albión rechaza definitivamente a Jerusalén, condenándola y entregándola a las fuerzas de Vala, Rahab y Tirzah. Estas figuras simbolizan la prostitución espiritual, la hipocresía religiosa, la moralidad represiva y la ley sacrificadora que buscan subyugar el espíritu y la sexualidad.
Blake describe la aparición del "Gran Dragón Rojo", una encarnación del error, la razón engañosa y el materialismo que se opone a la imaginación divina. A pesar de la creciente oscuridad y la desesperación de Jerusalén, Los persiste en su labor profética, utilizando su visión para intentar romper las ilusiones tejidas por Vala y Urizen. El capítulo muestra la crucifixión como un evento que Blake reinterpreta. No es un acto de venganza o castigo de un dios externo, sino un acto de auto-sacrificio divino y amor compasivo, crucial para la eventual redención. La desesperación de Albión llega a su punto máximo, con la humanidad sumida en la oscuridad, la guerra y la fragmentación total.
Sección 4: Capítulo 4 - A los cristianos
El capítulo final representa el clímax y la resolución de la epopeya. Albión ha alcanzado el nadir de su caída, al borde de la desesperación total, sumergiéndose en el "Mar de la Muerte" y la aniquilación. En este punto de máxima oscuridad y auto-condenación, Albión experimenta una visión transformadora. Es visitado por Jesucristo, la "Imagen Divina" que Albión había rechazado a lo largo de su caída. Para Blake, Jesucristo es la encarnación del amor, el perdón mutuo y la imaginación divina; no un dios externo, sino la divinidad inherente y auto-sacrificada dentro de la humanidad.
El "sacrificio" de Jesucristo es interpretado como un acto de amor y compasión incondicional que despierta a Albión. Albión reconoce finalmente su error, se arrepiente de su auto-condena y se levanta de su sueño de muerte. La unidad se restaura: los Zoas regresan a sus lugares apropiados en la mente de Albión, sus Emanaciones se unen a ellos, y Jerusalén se reúne con Albión en un abrazo de amor y perdón. El universo entero se transforma. Los "Molinos de Satán" (símbolo de la industrialización opresiva y el materialismo) son desmantelados. La "Ciudad Santa" o Paraíso original es restaurada en la tierra, y toda la humanidad se une en la "Visión Divina" y la "Imaginación", en un banquete de amor y entendimiento mutuo. Todos se ven como uno en Cristo, es decir, en el amor y el perdón mutuo.
Género literario
Poesía épica, poesía profética, misticismo, alegoría.
Datos del autor
William Blake (1757-1827) fue un poeta, pintor y grabador inglés, una figura singular y profética cuyo trabajo a menudo se asocia con el Romanticismo, aunque su visión y estilo son únicos. Nació en Londres, hijo de un calcetero, y tuvo visiones místicas desde la infancia. Recibió formación como grabador, lo que le permitió desarrollar su propio método de "impresión iluminada", fusionando texto y arte visual en sus obras. Blake fue un disidente religioso y político que desarrolló una cosmogonía y mitología propias, explorando temas como la religión, la moralidad, la imaginación, la opresión y la libertad. Sus obras notables incluyen Cantares de Inocencia y de Experiencia, El Matrimonio del Cielo y el Infierno y los "Libros Proféticos" como Las visiones de las hijas de Albión, América, una profecía, y Jerusalem. Gran parte de su trabajo fue incomprendido y no reconocido en su tiempo, y vivió gran parte de su vida en la pobreza, pero ahora es considerado uno de los artistas y pensadores más influyentes de la literatura inglesa.
Moraleja
La moraleja central de Jerusalem radica en la supremacía de la imaginación divina y el amor sobre la razón limitada, la ley represiva y el materialismo. Blake argumenta que la verdadera redención y la plenitud del ser humano (Albión) solo se alcanzan a través del auto-sacrificio compasivo, el perdón mutuo y la reintegración de todas las facultades del alma bajo el mando de la Imaginación (Los). La obra es un llamado a despertar de la ilusión materialista, a rechazar las cadenas de la moralidad impuesta y la razón fría, y a reconocer la divinidad inherente en cada ser humano y en la naturaleza. La "Ciudad Santa" (Jerusalén) no es un lugar físico, sino un estado del alma y una visión de unidad y amor que debe ser construida por la imaginación de cada individuo y de la humanidad colectiva.
Curiosidades del libro
- Método de Impresión Único: Blake no escribió Jerusalem en el sentido tradicional. En su lugar, grabó el texto y las ilustraciones directamente en placas de cobre utilizando su método inventado de "impresión iluminada" o "relieve grabado". Las páginas resultantes eran luego entintadas e impresas, y él o su esposa Catherine las coloreaban a mano. Esto significa que cada una de las pocas copias existentes es una obra de arte única y original.
- Rareza Extrema: Debido a este laborioso proceso artesanal, se hicieron muy pocas copias de Jerusalem (se cree que existen solo 6 copias completas y algunas incompletas en todo el mundo). Esto la convierte en una de las obras más raras y valiosas de William Blake.
- Duración y Esfuerzo: Con 100 planchas grabadas, Jerusalem es el más extenso y ambicioso de los "libros proféticos" de Blake. Le llevó más de 15 años completarla, aproximadamente desde 1804 hasta 1820, siendo la culminación de su sistema mitológico personal.
- Complejidad Simbólica: La obra está densamente poblada de una mitología personal y compleja desarrollada por Blake a lo largo de su vida, incluyendo los Zoas (las cuatro facultades del alma humana) y sus Emanaciones. Comprenderla plenamente requiere un estudio profundo de su simbología y filosofía.
- Crítica Social y Política Velada: Aunque profundamente mística y religiosa, Jerusalem también contiene una feroz crítica a la sociedad de la Inglaterra de la era industrial de Blake, incluyendo la opresión de la industrialización ("Molinos de Satán"), la hipocresía religiosa de la Iglesia Anglicana y la moralidad represiva de la época.
- Auditorio Específico: Cada uno de los cuatro capítulos del libro está dirigido a un público diferente: "A los públicos cristianos", "A los judíos", "A los deístas" y "A los cristianos". Esto refleja la intención de Blake de abordar y desafiar diversas perspectivas religiosas y filosóficas de su tiempo.
